
En general, cuando se Inicia un camino, en el que se desea ir más allá de lo que siempre uno logra, más allá de lo que nos es fácil conseguir, es decir, más allá del yo; una de los primeros interrogantes que surgen es: ¿Con qué diferencio qué es del yo y qué es de más allá del yo?
Precisamente, la respuesta está en el primer párrafo, no es del yo aquello que está más allá del alcance del yo. Es por ello, que en el camino, es fundamental formular un resultado que resulte imposible al yo.
El camino hacia más allá del yo, requiere, inevitablemente, de la direccionalidad a un resultado que que le resulte imposible al yo. Ese resultado es la zanahoria del burro del yo, y es la excusa con la que trascender lo que nos es dado: el yo.
Dirígete a un resultado imposible y en el camino sabrás dónde está el yo y dónde estás tú.
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Por: Julia Achilli